JUSTIFICACIÓN

La vertiginosa dinámica en la que nos encontramos y que afecta a nuestras vidas y formas de relación tiene en la globalización, y el más presente cambio climático, dos caras de un poliedro complejo que forma la realidad en la que vivimos. En el caso de la primera, la tendencia provocada hacia la homogenización de nuestros patrones de actuación derivados de los intensos procesos de intercambio, dentro de los cuales la información viaja a una enorme velocidad y nuestros hábitos son cada vez más parecidos, la necesidad de identificarnos frente a lo igual enfatiza en la necesidad de buscar aquello que nos diferencia. En ese sentido nuestra arquitectura tradicional, sabia respuesta a unos contextos ambientales específicos y a unos modos de vida concretos, determinados por evoluciones históricas singulares, están resurgiendo como respuesta a dicha estandarización.

Junto a lo anterior, la necesaria respuesta a la irreversible tendencia hacia la que deriva el clima, está exigiendo respuestas eficaces que supongan una eficiencia a la hora de trabajar con los recursos naturales aportados por el territorio. En ese sentido la arquitectura tradicional está recuperando protagonismo como sabia heredera de una larga tradición consuetudinaria, en la que el empleo de los materiales y la respuesta a los condicionantes ambientales la posicionan como fuente de inspiración en la que encontrar respuesta a los problemas de adaptabilidad a los que nos enfrentamos. Claro ejemplo de ello lo encontramos en la casa-cueva de la provincia de Granada, que se identifica como una tipología propia cuya relectura proponemos en este congreso dentro del contexto subdesértico global que nos enmarca.

Interior casa-cueva. Hotel Al – Jatib. Baza. Imagen propiedad Patronato Provincial de Turismo. Diputación de Granada.

La creciente sensibilidad que existe hacia cuestiones como el cambio climático, está obligando a revisar muchos campos en busca de respuestas a estas tendencias. En el caso de la arquitectura tradicional, sus características de ejecución la hacen responder a valores eficiencia y aprovechamiento de materiales próximos a tal punto, que su huella ambiental es mínima si la comparamos con otros procesos constructivos.

Arquitectura estigmatizada por su historia y pobladores, que actualmente está conociendo un renovado impulso debido a los nuevos pobladores que se han interesado por sus ventajas. En muchos casos revalorizadas por gentes extranjeras, ingleses y franceses fundamentalmente, que vieron en ellas una manera de alejarse de frenéticos ritmos de vida para acercarse a la naturaleza. Otros grupos nacionales han visto en ellas una oportunidad de contar con una segunda residencia en el campo que está volviendo a recuperar algunos sectores de las poblaciones que cuentan con ellas en sus cascos urbanos.

En ese sentido la justificación tiene una doble vertiente, la de desarrollar un proyecto que permita trabajar en una revalorización de la arquitectura excavada como exponente de sostenibilidad, fruto de la conjunción de factores geológicos, climáticos y culturales; y por otro entender la celebración del congreso como espacio de reflexión que permita valorar la consecución de los objetivos del proyecto y por otro lado trazar líneas futuras de actuación que consigan afianzar la recuperación de la arquitectura excavada como patrimonio cultural.